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Maia Radresa y la «Gastrocerámica»

Cuando conoces a alguien excepcional quieres saber más sobre esa persona. En el caso de Maia Radresa Lemmens la conexión fue inmediata, alegría explosiva y pasión por su trabajo, es una fórmula que despierta interés en el acto, pero ¿a qué se dedica Maia? Es ceramista, concretamente “Gastro Ceramista” un arte menor (según nos indica ella) que, con esta explosión de cuidar la experiencia gastronómica en todos los sentidos, la presentación de un plato se ha convertido en un detalle diferenciador muy relevante.

Rodeada de artistas en la familia, Maia tiene en sus genes el don de la creatividad que plasma en originales platos, cuencos y bandejas, todo tipo de originales vajillas que, para los que conocemos su trabajo, consideramos auténticas obras de arte.

Pintores, restauradores… Maia ¿Cómo surgió tu atracción a la cerámica? ¿fue una forma de desmarcarte del arte familiar?

Al principio fue un poco por rebeldía. Yo era muy joven, 17 años, y mis padres me pusieron de aprendiz en el taller de cerámica de Felipe de Cabrera. Con él aprendí a trabajar y a amar el oficio. El hecho de dedicarme a la cerámica fue una forma de marcar mi propia personalidad y mi autenticidad, huyendo un poco del mundo artístico que me había rodeado (pintura por parte de padre y restauración por parte de madre). Escogí una disciplina menor para tocar las narices, básicamente.

Un oficio artesanal en el que hay más competencia de la que parece ¿En qué te diferencias de otros artistas del sector?

Los conocimientos artísticos y gastronómicos, la empatía que tengo con los chefs, el abanico de posibilidades que les ofrezco sin poner ningún tipo de límites, dando rienda suelta a su imaginación… También tengo una buena infraestructura con la que puedo cubrir pedidos importantes en un tiempo ajustado.

Maia ha trabajado para grandes de la cocina, estamos seguros que en la vuelta a la a nueva normalidad, la hostelería en nuestro país resurgirá en el mismo gran nivel en la que se tuvo que detener por la pandemia del Covid19 ¿Cuál es el trabajo del que te sientes más orgullosa? ¿Sientes que tus piezas se han valorado más gracias al auge gastronómico?

Uno de los trabajos que más definen mi marca es la esponja de mar (realizada en porcelana con mezclas vegetales para aligerar el peso). Tiene una forma original, y una versatilidad impresionante.

La valoración de mis piezas me sorprende hasta mí: aparecen en prensa, en televisión, en foros gastronómicos. Obviamente, el auge de todo el sector culinario ha tenido mucho que ver: se buscan nuevas propuestas visuales, y ahí los artesanos tenemos un papel importantísimo.

¿Cómo ves el futuro? ¿Cómo sientes que va a evolucionar tu trabajo?

Tiene mucho que ver con la evolución de la gastronomía. Mucha experimentación, texturas, formas, platos que ya son auténticas esculturas, y la incorporación de nuevos materiales y técnicas integrados en la cerámica. Y, sobre todo, vajillas que aguanten el trote de la cocina, pero a la vez elegantes y sobrias.

Hay cosas muy importantes que por obvias pasan desapercibidas, sin duda una gran mesa se refleja también su presentación , creemos que la aportación de Maia engrandece positivamente la experiencia culinaria. Disfrutamos de una buena cocina rodeados de piezas únicas que nos hacen disfrutar más del momento gastronómico. Es auténtico arte en la mesa.

www.maiaceramica.es

Hasta la próxima.